Ho Chi Minh City – Ultimo destino en Vietnam

Palacio de la Independencia en Ho Chi Minh
Imperialismo en Ho Chi Minh
Imperialismo en Ho Chi Minh

Por lo general cuando recién arribamos a un lugar de noche, no hay mucho para contar. Pero en este caso sí. Llegamos como a las 9 de la noche a la Ciudad de Ho Chi Minh y como ya era de noche no había buses, por lo que en taxi nos fuimos hasta el hostel. Después de festejar que la habitación compartida tenía aire acondicionado, ya el estómago hacía ruido y nos obligó a pensar en la cena.

A pedido exclusivamente mío, fuimos a McDonald’s. Más allá de que me guste mucho, lo que me generó políticamente haber estado ahí en ese momento fue fuerte. ¿Quién ganó la guerra realmente? Hoy escribo esto desde Cuba, un día después de que se haya ido el presidente Obama y hay muchísimas diferencias. Parece que solo le damos bola al tío Ho Chi Minh en algunas cosas, en las que nos conviene, por supuesto.

Uno puede ver, puede palpar la condición capitalista de esta ciudad. No son sólo vestigios de aquella Sai Gon que pretendía terminar con los comunistas del norte. La gente se viste diferente, con un aire más occidental. Después de nuestra incursión imperialista por la noche, nos fuimos a dormir porque estábamos muertos de haber andado durante todo el día en Hoi An.

La ciudad con más motos del mundo
La ciudad con más motos del mundo

Me desperté muchas veces durante la noche, y a las 6 de la mañana ya empezaron a sonar las alarmas de nuestros compañeros de habitación. No entendí muy bien por qué hasta que salimos del hostel. A las 7 de la mañana, aprovechando que los habitantes permanentes de la habitación no estaban, entraron a limpiar! Y yo que tengo sueño liviano… Matu y Esti se despertaron por mis gritos hacia la pobre señora que estaba baldeando y barriendo la habitación. ¿A quién se le ocurre? La quería matar.

Lo bueno es que según los chicos, la casa está en orden:

Cuando nos levantamos más tarde, fuimos a desayunar y Matu con su olfato encontró un puestito que vendía unos sanguches de huevo frito (comimos mucho de esto) por casi nada, creo que menos de un dólar. Ahí mismo vimos que estábamos alojados justo al lado de una universidad y por eso tanta gente viviendo en nuestro hostel.

Nos juntamos con las chicas que estaban durmiendo en otro lado, para poder recorrer un poco e ir a sacar la visa de Camboya al consulado, así nos evitábamos la clásica estafa de pagar 5 dólares más a los policías corruptos. Se largó a llover en medio del camino, pero con el calor que hacía ni molestaba. Después de este trámite que fue bastante fácil y rápido (y de que nos hayan echado del consulado por romper las bolas) nos fuimos al Museo de Guerra.

La entrada
La entrada

El Museo de Restos de la Guerra entre Estados Unidos y Vietnam, tiene hace hincapié en lo mismo que todos los museos de guerra: El valor de la paz sobre el planeta. El frenar con las atrocidades. Me da mucha lástima y tristeza, sobre todo porque en absolutamente todos los museos de guerra en los que estuve, siempre tuvieron parte EEUU, Inglaterra, Francia y Alemania. ¿Qué les pasa a estos países, qué problema tienen con el mundo?

Se pueden encontrar aviones, tanques, armas, municiones, de todo. Hay distintas galerías en las que se rinden homenajes a los caídos vietnamitas, a los periodistas de cualquier parte del mundo que perdieron su vida cubriendo la guerra, y un lugar muy especial y difícil de leer dedicado al Agente Naranja y sus víctimas.

Para quienes no saben qué era el Agente Naranja, les puedo contar que era una especie de herbicida que utilizaron los estadounidenses con el propósito de eliminar la forestación de Vietnam, partes de Laos y Camboya que era donde los vietnamitas se escondían, privándolos de un lugar donde protegerse. Esto no sólo cumplió su cometido sino que era un químico mortal para quienes estuvieran expuestos. Estos efectos se transmiten genéticamente, por lo que hasta la 3° o 4° generación de personas se pueden ver afectadas. No es anormal ver personas discapacitadas o deformes en Vietnam, debido a este tema, aunque cada vez menos.

Este producto asesino fue creado principalmente por Monsanto Corporation. Suena conocido el nombre no?

También se muestra en el museo la vestimenta y armas obtenidas como premios de guerra de los estadounidenses, se destaca el hecho de que se tiraron muchas más bombas en la guerra de vietnam que en la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial juntas, impresionante.

Volvimos al hostel caminando y comimos y descansamos porque estábamos muertos. Al otro día teníamos que levantarnos temprano para hacer una de las experiencias más copadas del viaje.

Zandalias utilizadas por los vietnamitas
Zandalias utilizadas por los vietnamitas

Los túneles de Cu Chi son un complejo de túneles que unían el distrito de Cu Chi con Ho Chi Minh City (ex Sai Gon). Actualmente a fines turísticos se mantienen más de 120km de túneles. Algunos de estos fueron reconstruidos para que puedan entrar personas de complexión occidental, sino era imposible que una persona como nosotros entre. Imagínense que un vietnamita en los ’60-70 media como máximo 1.50mts.

Entrada al tunel
Entrada al tunel
Dentro del tunel
Dentro del tunel

Uno de los túneles que se puede recorrer es un viaje de nada más que 100mts y muchos abandonan en la mitad. De nuestro grupo empezamos todos, y lo terminamos solo 4. Nunca transpiré tanto en tan poco tiempo. Casi no se podía respirar y tuve que ir agachado todo el camino, como si no fuera lo suficientemente petiso.

Otra cosa muy interesante de este lugar es que muestran las trampas que tenían distribuidas a lo largo del campo, casi siempre mortales para los estadounidenses. La más clásica es el “pedazo de pasto que se da vuelta” y cuando el soldado cae, se clava en pinches como si fuera una fatality del Mortal Kombat. No se si creerle mucho, pero el guía nos dijo que solo el 1% de los que cayó ahí sobrevivió. Por las dudas no la quisimos probar.

En el lugar hay algo que sí me parece una estupidez, y más estupidos los que pagan y lo hacen, es que hay una sección donde te cobran una fortuna para poder disparar con el arma que vos quieras. Se supone que tenemos que aprender de esto para que no ocurra más, no enseñarle a la gente a disparar ametralladoras, muchachos.

Nuestro último día en Ho Chi Minh City iba a ser bastante tranquilo, porque ya habíamos hecho las cosas que teníamos planificadas. Fuimos al Palacio de la Independencia, hoy conocido como el Palacio de la Reunificación, que fue donde terminó oficialmente la guerra el 30 de Abril de 1975 en el momento en el que dos tanques comunistas atravesaron las vallas y se flameó la bandera de la liberación desde su terraza por primera vez. El lugar es increíble, tiene de todo y se puede acceder a casi todos los lugares: El cine, la sala de diplomacia, la sala de comunicaciones, el bunker de seguridad, salas de conferencias, etc..

Nos quedaban unas horas y decidimos pasear por la avenida principal, donde se reúne toda la gente en las noches y hay una estatua de Ho Chi Minh. Lleno de gente y luces por todos lados, era un Sábado a la noche y nosotros en poco tiempo saldríamos para Pnhom Penh en Camboya. Decidimos finalizar nuestro viaje comunista cenando en McDonald’s y nos volvimos al hostel a buscar las cosas. Lo que pasó después es otra historia…

Ho Chi Minh
Ho Chi Minh

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